En estos años que hemos hecho camino, ha habido gente que se fue, se retiró. Criticó nuestra sumisión, cuestionó nuestro acompañamiento silencioso; pero no reparó en, la integridad de este hombre, no contaron con la honestidad.
Y a que viene esto. Primero porque si, no hace falta razón; pero hoy, porque me ha dado una lección de vivir de manera consecuente y de acompañar a quien ha sido referente, hasta que lo necesite, que nadie me ha dado en mis casi 47 años de vida. Gracias Alfredo, te quiero. Y yo, como tu, estoy donde siempre, muy cerca de ti.






